María Grever, era de León, Guanajuato

ENRIQUE ESTRADA BARRERA
El Mexicano
Que era Argentina, Cubana y que nació en Altamar, pero…



56 años después de su muerte, se recuerda a la gran compositora; José Mojica le grabó Júrame; ganó el Hit Parade en Estados Unidos; sus canciones conquistaron a Estados Unidos, Europa e Hispanoamérica; en 1929 estuvo en Mexicali y visitó la Escuela Leona Vicario.



MEXICALI.- Los tiempos modernos de música y convulsiones extrañas, de sonidos ‘románticos’, de bandas y grupos, cuyos seguidores quizá ignoren a María Grever, pero, justamente al cumplir el día 15 de este mes de diciembre 51 años de haber desaparecido, es preciso recordar que fue ella, la primer compositora mexicana, que más éxitos ha grabado internacionalmente.
Su producción de más de 600 composiciones, la mayoría de las cuales fueron éxitos cantados no sólo por los artistas mexicanos José Mojica, Pedro Vargas, Dr. Ortiz Tirado, Néstor Chaírez, Juan Arvizu, Carlos Mejía, Margarita Cueto, los Martínez Gil, mientras que en el extranjero, cantaron sus canciones Bing Crosby, Joan Eduardo, María Kerenko, Francisco Valentino, Eilen Farell, Stella Roman, Emma Otero y muchos más, que de 1940 hasta 1970, eran los máximos intérpretes de la canción romántica.
Pero el sólo nombre de Maria Grever, inspiró a muchos de sus seguidores respecto a su lugar de nacimiento. Unos decían que había nacido en Argentina y otros le dieron nacimiento en Cuba. Algunos señalaban que había nacido en Altamar y otros que nació en Jalapa, Veracruz, mientras que algunos ubicaban su nacimiento en el poblado “Los Horcones” de La Unión de San Antonio, Jalisco.
Todos definitivamente se equivocaron, porque María Joaquina de la Portilla Torres, nació en el corazón de León, Guanajuato, en los altos de un establecimiento conocido como Las Tullerías, ubicado donde hoy es el Portal Guerrero y calle Primera de Juárez.

María Joaquina, hija de padre español
El conocer su lugar de origen me motivó a buscar en la parroquia de la Unión de San Antonio, Jalisco, su posible Acta de Nacimiento. Duré cinco días, hasta que agoté de leer los libros, sin encontrar ninguna relación.
Contaba de mi fracaso hace unos diez años a un grupo de amigos de León, entre ellos al Lic. Carlos Arturo Navarro Valtierra, Cronista de la Ciudad y Director del Archivo Histórico Municipal quien entre sonrisas me explicó: “Pero Enrique ¿Para que buscaste allá…? Doña María nació aquí, en León y te voy a dar la copia de su nacimiento tanto oficial como de la iglesia.
Efectivamente en el libro 116 de bautismos de hijos legítimos, a fojas 266 vuelta y número 1477, corresponde a la Parroquia del Sagrario de León, en cuya partida también se dice haber nacido en esta ciudad, y cuyo texto es el siguiente:
Al margen: “1477.- Ma. Joaquina de la Portilla. “En la Parroquia del Sagrario de León, a 27 de septiembre de 1985, yo el Presbítero Procopio Muñoz, con licencia del Sr. Cura de la misma, bauticé solemnemente, puse Oleo y Crisma a una infante nacida en esta ciudad, de 13 días, hija legítima de don Francisco de la Portilla y de doña Julia Torres de la Portilla, a quien puse por nombre María Joaquina; siendo sus padrinos don Matías Díaz Plata y doña Julieta Trullás de la Portilla, a quienes advertí su obligación y parentesco espiritual; y para que conste lo firmé con el Sr. Cura José T. Alba.-Procopio Muñoz”.
Se reconoce que los padres de Joaquina ya residían en León cuando se casaron en la Parroquia del Sagrario, el 8 de noviembre de 1872, según consta en el libro 35 de Matrimonios, a fojas 63 vuelta y marginal 297, en cuya partida también se anota que doña Julia Torres era de Zacatecas y vecina de León, la cual desde dos años antes era viuda de don José Trullás, sepultado en la Hacienda de Otates, con quien tuvo una hija llamada Julieta Trullás Torres.
El abuelo materno de María Joaquina, don Jerónimo Torres, fue originario de la Villa de San Francisco, hoy Villa de Reyes, San Luís Potosí y vecino de León, dueño de la Hacienda de San Juan de Otates desde el 8 de noviembre de 1854 y la heredó a su hija natural Julia Torres la que por dicho concepto tuvo la propiedad hasta que la vendió el 3 de julio de 1885, aunque continuó con Otates y la Tlachiquera Vieja en calidad de usufructo hasta el 22 de marzo de 1889, cuando María Joaquina tenía casi cuatro años.

Estudios de Joaquina en España
Junto a su familia, María Joaquina viajó muy niña a España y algunos biógrafos señalan que en Madrid y Sevilla, recibió formalmente clases particulares de música, además de asistir a los cursos que impartía el gran compositor francés Claudio Debusy, quien de hecho descubre las dotes musicales de María Joaquina.
A los años, murió en España el padre de María Joaquina, don Francisco de la Portilla así como su hermano Joaquín, que era tío de la niña, por lo que la familia se regresó a México, para establecerse en la capital, donde la tía de María Joaquina, doña Refugio Torres tenía una academia de canto en la colonia Santa María y ahí estudio su sobrina, cuando contaba ya con 14 años de edad.
En 1906, Mercedes, la hermana de Joaquina se casó en el Distrito Federal con Ralph Culliman y seguramente por ello, María Joaquina conoció a León Augusto Grever, con quien contrajo matrimonio el 24 de septiembre de 1907 y desde entonces, como era la costumbre, usó el apellido de su esposo, con su primer nombre María, omitiendo el de Joaquina, teniendo de este matrimonio cuatro hijos: Carmen, Carlos, León y Laura.
María tocaba el piano y siempre estudió composición dotada de “una cálida y vibrante voz de mezzo soprano, de timbre aterciopelado y acariciante, rica en matices emotivos, con manejo de consumada maestría” diría de ella Ma. Isabel Margarita Ordexi, expresada desde La Habana, Cuba.
María Grever en sus canciones de fina musicalidad, abundan los mensajes identificados, con el sentir del pueblo quien encuentra en su obra: la catarsis a sus sufrimientos, el recuerdo de sus amores, la asociación con sus vivencias, la recreación para aliviar presiones, o simplemente, para deleitarse con el arte musical, tan agradable al oído e interesante al espíritu.

“Júrame”, “Bésame”, “Ruiseñor”, sus canciones
Sus primeras canciones fueron bien recibidas “Júrame”, “Bésame”, “Ruiseñor”, “Todo por ti”, interpretadas por José Mojica que era el máximo cantante en Estados Unidos. Siguieron otras hermosas melodías como “Cuando vuelva a tu lado”, “Lucerillo”, “Háblame de tu amor”, “Florecita”, “Alma mía”, “Cerca de ti” y muchas más que conquistaron el gusto de Estados Unidos, Europa e Hispanoamérica, pegando fuertemente sus canciones en México.
En su residencia en Nueva York, participó en el Hit Parade de Estados Unidos con la canción Ti-pi-tin, siendo la ganadora absoluta, lo que la elevó a los más grandes gustos, por muchos años, ya que al cumplir 25 años como compositora la P. Music Corporation, editó un folleto donde se vierten las mejores opiniones de directores de orquestas y conocidos críticos. “The New York Co”. también hizo publicaciones expresando las mejores críticas a su obra.
Todas sus canciones son internacionales, registrando entre otras: “Júrame”, que en vida de María Grever, se vendieron en Estados Unidos 50 mil discos, algo verdaderamente inusitado. Otras de sus canciones fueron: “Te quiero dijiste”, “Ti-pi-tin”, “Lamento Gitano”, “Volveré”, “Así”, “Chamaca”, “México canta”, “A una ola”, “Ya no me quieres”, “Miedo de querer”, “Qué ha puesto Dios en ti”, “Amor de mis amores”, “Ausencia”, “Mi canción”, “Chiquito mío”, “Quien eres tú”, “Cancionero”, “Qué dirías de mí, “Por si no te vuelvo a ver”, “Bonita como las flores”, “Tú, tú y tú”, “Altiva”, “Será porque te quiero”, “Senda solitaria”, “Mañana por la mañana”, “Labios rojos”, “Yo no sé”, “Para qué recordar”, “Inquietud”, “¡Hay que bueno!”, “¿Por qué?”, “No espero nada de ti”, “Despedida”, “¿De donde?’”, “Atardecer en España”, “Cariñito”, “Todo mi ser”, “De mis sueños”, “Mi Guadalupe”, “Mi amor por ti”, “Gracias por el beso”, “A solas”, “Luna”, “Loca, loca”, “No me lo digas”, “Margarita mía”, “Tulip, tulip”, “Rataplán”, “Hojas secas”.
Hay muchas canciones más como los tangos “¡Cobarde!” y “Mujer cubana” y desde luego “Cuando me vaya”, la que conjuga la inspiración de la Grever con el arte interpretativo del inolvidable Nicolás Urcelay y también tema de la inolvidable película biográfica de la compositora, actuada por Libertad Lamarque.

En 1929, María Grever en la Leona Vicario
En su libro en prensas “Historia de la Educación en Mexicali” de Hermenegildo Pérez Cervantes + y Enrique Estrada Barrera, detallan: “En el año de 1929 había llegado procedente de Los Angeles, California a Mexicali, la señora María Grever para dar unos conciertos en el Teatro Nacional ya desaparecido y que en aquel tiempo se localizaba en la esquina de avenida Reforma y calle Oriente, hoy Pedro F. Pérez y Ramírez, enfrente de la Escuela Leona Vicario. La señora Grever venía en el automóvil del tenor español Luís Alvarez y con ellos venía acompañándolos el barítono mexicano Rodolfo Hoyos.
“Estacionaron su vehículo frente a la Escuela Leona Vicario por la avenida Reforma y se fueron caminando por la banqueta. Coincidentemente, en esos momentos un grupo de niñas de la Leona Vicario se encontraban en su clase de canto del Salón de Actos y entonaban la canción “A una ola” original de la compositora, quien gratamente sorprendida y emocionada gritó eufórica: ‘¡Están cantando mi canción, están cantando mi canción’.
“Acto seguido invitó a sus compañeros a entrar en el recinto escolar, dirigiéndose de inmediato al lugar de donde salían las voces; se detuvieron un momento en la puerta y enseguida se identificó con el maestro de canto a la vez que le pedía le permitiera acompañar en el piano a las niñas. Es de suponerse la enorme sorpresa de alumnas y maestro para quienes aquel día fue inolvidable”.
En el año de 1948 la artista enfermó de parálisis y no se recuperó, pero siguió componiendo. Volvió a México por última vez y regresó a Nueva York con sus padecimientos hasta que finalmente tuvo un ataque cardíaco y fue internada en la policlínica de Nueva York, donde murió el 15 de diciembre de 1951.
Por su voluntad expresada en últimos deseos sus restos fueron traídos a la ciudad de México y sepultados en el cementerio Español el 23 de diciembre de 1951. Dejó de existir María Joaquina de la Portilla de Grever, pero la compositora nació a la inmortalidad artística y vive a través de su música de mundial alcance.

El autor es Premio México de Periodismo
Y Cronista Nacional, año 2000


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